Anteriormente conocido como Mama2Mama

La lucha por nuestras vidas: Comprender los recortes de Medicaid y nuestro poder de respuesta

La semana pasada, el Congreso aprobó lo que los expertos denominan los mayores recortes federales en sanidad de la historia de Estados Unidos: un billón de dólares para la próxima década, sin que nada de ello se reinvierta en el sistema sanitario. Esto es lo que hay que saber: Esto afecta directamente a la salud y la seguridad de las madres, los partos y los bebés.

Medicaid financia el 41% de los nacimientos en Estados Unidos

Casi uno de cada dos bebés nacidos en este país depende de la cobertura de Medicaid. En el caso de las madres negras, esa cifra se eleva al 66%. No se trata de un debate político distante: se trata de si puedes permitirte dar a luz de forma segura, acceder a apoyo de salud mental durante el cuarto trimestre y si el hospital de tu comunidad seguirá estando ahí cuando más lo necesites. Los nuevos requisitos dificultan la permanencia en Medicaid y hacen casi imposible el acceso para muchas personas.

El impacto es sistemático: así se ve en la vida real

Una madre soltera con tres hijos no puede cumplir los requisitos laborales porque los costes del cuidado de los niños en Estados Unidos están por las nubes y son superiores a lo que podría ganar: pierde la cobertura para ella y, potencialmente, para sus hijos. 

Aproximadamente 9,4 millones de personas inscritas actualmente en Medicaid son los cuidadores principales de sus hijos, lo que les impide conseguir empleo y les haría perder la cobertura con los nuevos requisitos laborales.

Una madre primeriza que padece depresión posparto pierde la cobertura si no cumple un requisito de trabajo mensual. 

El papeleo constante exige que las personas demuestren con frecuencia que cumplen los requisitos, lo que crea sistemas complicados que causan confusión y exigen un tiempo considerable para navegar por ellos.

Una maternidad cierra porque las pacientes ya no pueden costearse los cuidados. 

Los reembolsos de Medicaid representan casi el 20% de los ingresos hospitalarios, y los hospitales rurales ya operan con márgenes muy estrechos.

Una madre con diabetes gestacional no puede permitirse un seguimiento continuo tras el parto.

Una sola visita de control de la diabetes puede costar entre 200 y 400 dólares sin seguro, lo que pone los cuidados preventivos esenciales fuera del alcance de familias que ya tienen dificultades económicas.

Estas barreras están diseñadas para abrumar a los agotados padres primerizos, que ya están navegando por complejos sistemas mientras cuidan de seres humanos diminutos.

En cifras

  • Se prevé que 17 millones de personas pierdan la cobertura sanitaria debido a estos recortes y a otros cambios políticos
  • La reducción del acceso a la atención preventiva y el tratamiento podría provocar 52.000 muertes más al año
  • 400 hospitales corren riesgo de cierre, sobre todoen zonas rurales y comunidades con bajos ingresos.
  • 600 residencias de ancianos podrían cerrar, lo que afectaría a los padres de niños pequeños que también cuidan de familiares ancianos

Lo que sucede a continuación

Estos recortes no se producirán de la noche a la mañana. La mayoría entrarán en vigor en 2026-2027, lo que nos da tiempo para organizarnos, educarnos y movilizarnos. Este calendario nos brinda la oportunidad de llevar a cabo una defensa y una construcción comunitaria sostenidas.

Cada acción que realizas crea ondas.

  • Compartir información precisa para combatir la confusión destinada a hacer desistir a la gente.
  • Ayudar a un vecino o colega a superar las barreras burocráticas que pretenden excluirle.
  • Vota, hazte voluntario y dona para construir el poder político necesario para crear un cambio real

La salud es un derecho humano. La salud materna es una atención sanitaria esencial. Y cuando las políticas amenazan nuestra seguridad, nuestra dignidad y nuestras vidas, respondemos con acciones organizadas y apoyo mutuo.

El cuarto trimestre ya es uno de los momentos más vulnerables en la vida de una persona. Nos negamos a que los responsables políticos lo hagan más peligroso.